Políticas, planes y estrategias relacionados con SAN en la categoría "Adaptación y mitigación al cambio climático"

Mostrando políticas, planes o estrategias: 1 a 10 de 55.

  • Dominica

    Paris Agreement

    El Acuerdo de París, se establece dentro de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático. Este consiste en un conjunto de medidas para la reducción de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) por medio de la mitigación, adaptación y resiliencia de los ecosistemas a efectos del Calentamiento Global, su aplicación está pensada para el año 2020, año que finaliza la vigencia del protocolo de Kyoto.

    El acuerdo fue negociado durante la XXI Conferencia sobre Cambio Climático (COP 21) por los 195 países miembros. Adoptado el 12 de diciembre de 2015 y abierto para firma el 22 de abril de 2016. A la fecha se cumplió la condición para su entrada en vigor  (Artículo 21,1) al ser ratificado por más de 55 partes, las cuales superan el 55 por ciento de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.

    • Adaptación y mitigación al cambio climático
  • Guyana

    Paris Agreement

    El Acuerdo de París, se establece dentro de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático. Este consiste en un conjunto de medidas para la reducción de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) por medio de la mitigación, adaptación y resiliencia de los ecosistemas a efectos del Calentamiento Global, su aplicación está pensada para el año 2020, año que finaliza la vigencia del protocolo de Kyoto.

    El acuerdo fue negociado durante la XXI Conferencia sobre Cambio Climático (COP 21) por los 195 países miembros. Adoptado el 12 de diciembre de 2015 y abierto para firma el 22 de abril de 2016. A la fecha se cumplió la condición para su entrada en vigor  (Artículo 21,1) al ser ratificado por más de 55 partes, las cuales superan el 55 por ciento de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.

    • Adaptación y mitigación al cambio climático
  • Chile, Colombia, Guatemala

    Carta Internacional de la Energía

    La Carta Internacional de la Energía es una declaración de voluntad política con miras a fortalecer la cooperación energética entre los países firmantes, y que no tiene necesariamente una obligación legalmente vinculante o compromiso financiero.

    La Carta Internacional de la Energía ha sido formalmente aprobada y firmada en la Conferencia Ministerial, que fue organizada por el gobierno de los Países Bajos. Al trazar los principios comunes para la cooperación internacional en el campo de la energía.

    La Carta Internacional de Energía refleja algunos de los desafíos energéticos de mayor actualidad del siglo 21, en particular:

    • Alcance completo de los documentos y acuerdos multilaterales en materia de energía desarrollado en las últimas dos décadas, y las Sinergias entre los foros multilaterales relacionados con la energía, el peso creciente de los países en desarrollo para la seguridad energética global.
    • El "trilema" entre la seguridad energética, el desarrollo económico y la protección del medio ambiente.
    • El papel del comercio materia de energía para el desarrollo sostenible.
    • La necesidad de promover el acceso a los servicios modernos de energía, la reducción de la pobreza energética, tecnologías limpias y el desarrollo de capacidades.
    • La necesidad de diversificación de las fuentes de energía y las rutas.
    • El papel de la integración regional de los mercados energéticos

    Al incluir todos estos temas relevantes, la Carta Internacional de Energía promueve la cooperación energética mutuamente beneficiosa entre las naciones en aras de la seguridad energética y la sostenibilidad.

     La Carta Internacional de Energía concuerda con la agenda política mundial, reflejando por ejemplo, la intención de los líderes del G-20 “Comunicado de la Cumbre de Brisbane” en Noviembre del 2014 y el Documento de la ONU “El futuro que queremos” aprobado por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible en Junio del 2012.

  • El Salvador

    Estrategia Nacional de Biodiversidad 2013

    La Estrategia Nacional de Biodiversidad 2013 apunta a un escenario alternativo en el que El Salvador emprende procesos masivos de restauración y conservación inclusiva de ecosistemas en todo el país, de modo que los ecosistemas recuperan la capacidad de sostener nuestro desarrollo. Ello supone considerar las actividades de conservación y protección de nuestros ecosistemas y hábitats naturales, a través del fortalecimiento del Sistema Áreas Naturales Protegidas, la rehabilitación de especies amenazadas, la conservación de recursos genéticos nativos de importancia para la alimentación y agricultura, así como dándole un acento especial a la conservación de la biodiversidad del suelo y ordenando el uso de la tierra como veremos a continuación.

    • Adaptación y mitigación al cambio climático
  • El Salvador

    Estrategia Nacional de Cambio Climático

    La Estrategia Nacional de Cambio Climático, por su parte, ofrece orientaciones específicas para la definición, con la participación más amplia de la sociedad salvadoreña, de las estrategias y planes sectoriales específicos que formarán parte del primer Plan Nacional de Cambio Climático.

    • Adaptación y mitigación al cambio climático
  • México

    Planeación Agrícola Nacional 2017-2030

    Este ejercicio de Planeación Agrícola Nacional tiene como finalidad consolidar y fortalecer las políticas y estrategias establecidas en el Plan Nacional de Desarrollo y el Programa Sectorial de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación en un proceso ejecutable en el corto plazo pero con una visión de futuro, proponiendo un nuevo modelo de desarrollo agrícola que facilitará alinear a las cadenas de valor, la investigación, la innovación, la transferencia y adopción de tecnología, proyectos estratégicos, aseguramiento y financiamiento, es decir, la ruta sobre la cual México deberá transitar los siguientes años con una base firme, sólida, consistente y congruente.

  • Uruguay

    Estrategia Nacional para la Conservación y Uso Sostenible de la Diversidad Biológica del Uruguay 2016-2020

    La Estrategia Nacional de Biodiversidad (en adelante ENB) establece la política nacional para la conservación y uso sostenible de la diversidad biológica, siendo el instrumento base para la gestión de los ecosistemas, especies y recursos genéticos, así como de los bienes y servicios que de ellos se derivan. 

    Esta Estrategia, que comprende el período 2016- 2020, ha sido diseñada como parte del cumplimiento de los compromisos que Uruguay ha asumido como Estado Parte de la Convención de Diversidad Biológica de las Naciones Unidas (CDB). Asimismo, responde a una necesidad específica del país en un contexto de expansión e intensificación del uso de los recursos naturales. Su punto de partida es la “Propuesta de Estrategia Nacional de Biodiversidad” elaborada en el año 1999, lo que fuera disparador para llevar adelante una serie importante de actividades vinculadas a la conservación y uso de la biodiversidad, así como para la obtención de financiación de proyectos a escala nacional y regional.

  • Guyana

    Agreement on the Establishment of the Global Green Growth Institute

    Global Green Growth Institute (GGGI) es una organización intergubernamental fundada para apoyar y promover un nuevo modelo de crecimiento económico conocido como el "crecimiento verde".

    La organización se asocia con los países para ayudarlos a construir economías que crecen con fuerza y son más eficientes y sostenibles en el uso de los recursos naturales, menos intensivas en carbono, y más resistentes al cambio climático.

     Los expertos de GGGI ya están trabajando con los gobiernos de todo el mundo, la construcción de su capacidad y para trabajar en colaboración con políticas de crecimiento verde que pueden afectar la vida de millones de personas.

  • Argentina

    Protocolo de Nagoya sobre acceso a los recursos genéticos y participación justa y equitativa en los beneficios que se deriven de su utilización al Convenio sobre la Diversidad Biológica

    El Protocolo de Nagoya sobre acceso a los recursos genéticos y participación justa y equitativa en los beneficios que se deriven de su utilización al Convenio sobre la Diversidad Biológica se adoptó el 29 de octubre de 2010 y entró en vigor el 12 de octubre de 2014.

    El Convenio sobre la Diversidad Biológica quedó listo para la firma el 5 de junio de 1992 en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (la “Cumbre de la Tierra”) y entró en vigor el 29 de diciembre de 1993. Este Convenio es el único instrumento internacional que aborda de manera exhaustiva la diversidad biológica. Los tres objetivos del Convenio son la conservación de la diversidad biológica, la utilización sostenible de sus componentes y la participación justa y equitativa en los beneficios que se deriven de la utilización de recursos genéticos. Para dar mayor impulso al logro del tercer objetivo, en la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible (Johannesburgo, septiembre de 2002) se hizo un llamamiento para negociar, dentro del marco del Convenio, un régimen internacional que promoviera y salvaguardara la participación justa y equitativa en los beneficios derivados de la utilización de recursos genéticos.

    A través de este Protocolo se pretende reforzar el cumplimiento de las normas nacionales de acceso de los países proveedores de recursos genéticos mediante la exigencia de medidas de cumplimiento y seguimiento en los terceros países donde se utilicen dichos recursos genéticos.

    Todos los países se comprometen a tomar medidas que aseguren que los recursos genéticos utilizados dentro de su jurisdicción hayan sido accedidos de conformidad con el marco nacional del país proveedor, y de esta forma, se comprometen a luchar en su jurisdicción contra la biopiratería. Para ello, todos los países que forman parte del Protocolo deben establecer puntos de control bajo su jurisdicción, ante los que los usuarios de recursos genéticos deben aportar información sobre el acceso legal a dichos recursos, principalmente a través del certificado de cumplimiento.

  • Bolivia

    Protocolo de Nagoya sobre acceso a los recursos genéticos y participación justa y equitativa en los beneficios que se deriven de su utilización al Convenio sobre la Diversidad Biológica

    El Protocolo de Nagoya sobre acceso a los recursos genéticos y participación justa y equitativa en los beneficios que se deriven de su utilización al Convenio sobre la Diversidad Biológica se adoptó el 29 de octubre de 2010 y entró en vigor el 12 de octubre de 2014.

    El Convenio sobre la Diversidad Biológica quedó listo para la firma el 5 de junio de 1992 en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (la “Cumbre de la Tierra”) y entró en vigor el 29 de diciembre de 1993. Este Convenio es el único instrumento internacional que aborda de manera exhaustiva la diversidad biológica. Los tres objetivos del Convenio son la conservación de la diversidad biológica, la utilización sostenible de sus componentes y la participación justa y equitativa en los beneficios que se deriven de la utilización de recursos genéticos. Para dar mayor impulso al logro del tercer objetivo, en la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible (Johannesburgo, septiembre de 2002) se hizo un llamamiento para negociar, dentro del marco del Convenio, un régimen internacional que promoviera y salvaguardara la participación justa y equitativa en los beneficios derivados de la utilización de recursos genéticos.

    A través de este Protocolo se pretende reforzar el cumplimiento de las normas nacionales de acceso de los países proveedores de recursos genéticos mediante la exigencia de medidas de cumplimiento y seguimiento en los terceros países donde se utilicen dichos recursos genéticos.

    Todos los países se comprometen a tomar medidas que aseguren que los recursos genéticos utilizados dentro de su jurisdicción hayan sido accedidos de conformidad con el marco nacional del país proveedor, y de esta forma, se comprometen a luchar en su jurisdicción contra la biopiratería. Para ello, todos los países que forman parte del Protocolo deben establecer puntos de control bajo su jurisdicción, ante los que los usuarios de recursos genéticos deben aportar información sobre el acceso legal a dichos recursos, principalmente a través del certificado de cumplimiento.