Carta Internacional de la Energía

General information

La Carta Internacional de la Energía es una declaración de voluntad política con miras a fortalecer la cooperación energética entre los países firmantes, y que no tiene necesariamente una obligación legalmente vinculante o compromiso financiero.

La Carta Internacional de la Energía ha sido formalmente aprobada y firmada en la Conferencia Ministerial, que fue organizada por el gobierno de los Países Bajos. Al trazar los principios comunes para la cooperación internacional en el campo de la energía.

La Carta Internacional de Energía refleja algunos de los desafíos energéticos de mayor actualidad del siglo 21, en particular:

  • Alcance completo de los documentos y acuerdos multilaterales en materia de energía desarrollado en las últimas dos décadas, y las Sinergias entre los foros multilaterales relacionados con la energía, el peso creciente de los países en desarrollo para la seguridad energética global.
  • El "trilema" entre la seguridad energética, el desarrollo económico y la protección del medio ambiente.
  • El papel del comercio materia de energía para el desarrollo sostenible.
  • La necesidad de promover el acceso a los servicios modernos de energía, la reducción de la pobreza energética, tecnologías limpias y el desarrollo de capacidades.
  • La necesidad de diversificación de las fuentes de energía y las rutas.
  • El papel de la integración regional de los mercados energéticos

Al incluir todos estos temas relevantes, la Carta Internacional de Energía promueve la cooperación energética mutuamente beneficiosa entre las naciones en aras de la seguridad energética y la sostenibilidad.

 La Carta Internacional de Energía concuerda con la agenda política mundial, reflejando por ejemplo, la intención de los líderes del G-20 “Comunicado de la Cumbre de Brisbane” en Noviembre del 2014 y el Documento de la ONU “El futuro que queremos” aprobado por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible en Junio del 2012.

Country Chile, Colombia, Guatemala
Type Polìtica
Classification Manejo y conservación de recursos naturales, Adaptación y mitigación al cambio climático
Date 05.20.2015
Document http://www.energycharter.org/process/.../
Website http://www.energycharter.org/fileadmin/DocumentsMedia/Legal/IEC_ES.pdf
Responsible institution

Conferencia Ministerial sobre la Carta Internacional de la Energía (“La Haya II”)

Objectives

Los signatarios desean el desarrollo de la energía sostenible, mejorar la seguridad energética y maximizar la eficacia de la producción, la transformación, el transporte, la distribución y la utilización de la energía, para aumentar la seguridad de un modo que resulte aceptable socialmente, viable económicamente y que respete el medio ambiente.

Reconociendo la soberanía de cada Estado sobre sus recursos energéticos, así como su derecho a regular la transmisión y el transporte de energía dentro de su territorio respetando todas sus obligaciones internacionales pertinentes, y con un espíritu de cooperación política y económica, deciden promover el desarrollo de unos mercados energéticos eficientes, estables y transparentes a nivel regional y global, basados en el principio de no discriminación y en la determinación de los precios en función del mercado, teniendo en cuenta las preocupaciones medioambientales y el papel de la energía en el desarrollo nacional de cada país.

Están decididos a crear un clima favorable para la actividad empresarial y el flujo de inversiones y tecnologías para alcanzar los anteriores objetivos.

A tal fin, y de conformidad con estos principios, emprenderán acciones en las siguientes áreas:

  • Desarrollo del comercio de la energía en consonancia con los principales acuerdos multilaterales pertinentes, tales como el Acuerdo de la OMC y sus instrumentos anexos cuando sean aplicables, y las obligaciones y compromisos de no proliferación nuclear, lo cual se alcanzará mediante:
  • un mercado abierto y competitivo para productos, materiales, equipos y servicios energéticos;
  • el acceso a recursos energéticos, así como la exploración y el desarrollo de los mismos con criterios comerciales;
  • el acceso a los mercados nacionales, regionales e internacionales;
  • proporcionando transparencia a todos los segmentos de los mercados energéticos internacionales (producción/exportación, tránsito, consumo/importación);
  • la eliminación de los obstáculos técnicos, administrativos y comerciales en el sector de la energía y de los equipos y tecnologías conexos y de los servicios relacionados con la energía;
  • la promoción de la compatibilidad de los sistemas de energía nacionales y regionales para crear un espacio energético común; la promoción de la armonización de normas, reglamentos y estándares en el ámbito de la energía;
  • la promoción de la materialización de proyectos de infraestructura que sean importantes para proporcionar la seguridad energética global y regional;
  • la modernización, la renovación y la racionalización, por parte de la industria, de los servicios e instalaciones para la producción, la transformación, el transporte, la distribución y la utilización de energía;
  • el fomento del desarrollo y la interconexión de las infraestructuras de transporte energético y la integración regional de los mercados energéticos;
  • el fomento del mejor acceso posible al capital, en particular por medio de las instituciones financieras existentes apropiadas;
  • la facilitación del acceso a las infraestructuras de transporte, a los fines del tránsito internacional, de conformidad con los objetivos de esta Carta;
  • el acceso, en condiciones comerciales, a las tecnologías para la exploración, el desarrollo, la transformación y la utilización de los recursos energéticos.
  • Cooperación en el ámbito de la energía, lo cual implicará:
  • la coordinación de las políticas energéticas, en la medida en que resulte necesario para promover los objetivos de esta Carta;
  • el intercambio de información y de experiencias que sean relevantes para esta Carta;
  • el fomento de la generación de capacidad en los países involucrados;
  • el acceso mutuo a los datos técnicos y económicos, respetando los derechos de propiedad;
  • la elaboración de marcos jurídicos estables y transparentes que creen las condiciones para el desarrollo de los recursos energéticos en el contexto del desarrollo sostenible;
  • la coordinación y, en su caso, la armonización, a alto nivel, de los principios y directrices en materia de seguridad para los productos energéticos y su transporte, así como para las instalaciones del sector de la energía;
  • el fomento de los intercambios de información y conocimientos tecnológicos en los campos de la energía y el medio ambiente, inclusive las actividades de formación;
  • la investigación, los proyectos de desarrollo tecnológico, los proyectos de demostración y su comercialización;
  • la creación de un entorno favorable para las inversiones, incluso las inversiones mediante empresas conjuntas, para el diseño, la construcción y la puesta en funcionamiento de instalaciones energéticas.
  • Protección de la eficiencia energética y del medio ambiente, lo cual implicará:
  • la creación de mecanismos y condiciones que permitan la utilización de la energía del modo más económico y eficaz, incluyendo, cuando proceda, instrumentos normativos y basados en la economía de mercado;
  • el fomento de la utilización limpia y eficiente de combustibles fósiles;
  • el fomento de una combinación energética sostenible para minimizar los efectos negativos sobre el medio ambiente, de forma rentable, mediante: I. unos precios de energía establecidos en función del mercado, que reflejen de forma más completa los costes y beneficios para el medio ambiente; Ii. medidas políticas eficaces y coordinadas en relación con la energía; iii. el empleo de fuentes de energía renovable y de tecnologías limpias, incluidas las tecnologías limpias de combustibles fósiles;
  • la consecución y el mantenimiento de un nivel elevado de seguridad nuclear y la garantía de una cooperación eficaz en este campo;
  • la promoción de la cooperación para reducir, en la medida de lo posible, la quema y la emisión de gases;
  • compartir las mejores prácticas sobre desarrollo e inversión en energía limpia;
  • la promoción y utilización de tecnologías de baja emisión.