Objetivo Hambre Cero: estado de situación

La Agenda de Desarrollo Sostenible 2030 propone una visión de un mundo más justo, que incluye la realización de los derechos humanos con énfasis en la igualdad y la inclusión, en favor de un desarrollo sostenible en los ámbitos económico, social y ambiental.

En el año 2015 fueron aprobados los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), con el fin de superar un conjunto de problemáticas que actualmente afectan a los países del mundo.

El ODS 2 busca hacer frente a todas las formas de la malnutrición tanto por déficit como por exceso, con énfasis sobre las poblaciones más vulnerables bajo la premisa de que nadie quede atrás. En definitiva, refuerza la idea de desarrollar modelos más sostenibles de producción y sensibles a una nutrición adecuada que favorezcan la realización del derecho a la alimentación.

Meta 2.1: Poner fin al hambre

Según las últimas estimaciones de la FAO, la subalimentación aumentó en 2016 alcanzando 42.5 millones de personas, tras varios años de estancamiento, es decir que el 6.6% de la población de América Latina y el Caribe no cuenta con la cantidad suficiente de alimentos para llevar una vida sana y activa.

Tendencia que, de mantenerse, pone en riesgo el cumplimiento de la meta de erradicar el hambre y la malnutrición en 2030; lo anterior pone un sentido de urgencia para implementar y redoblar los esfuerzo para cumplir con los compromisos ratificados por los países de la región.

Figura 1. Prevalencia de la subalimentación en América Latina y el Caribe y subregiones, vaores anuales, 2000-2016

Fuente: FAO, FIDA, UNICEF, PMA y OMS (2017).

*: Valores proyectados

La exigencia de la de Agenda 2030 requiere ampliar el alcance del indicador, para ello la medición de la inseguridad alimentaria por medio de la Escala de experiencia de inseguridad alimentaria (FIES) permite profundizar la mirada y la comprensión del hambre, al permitir identificar a grupos de población afectados por el hambre e inseguridad alimentaria al interior de los países, de esta forma ambos indicadores son complementarios y aportan una mirada más completa al fenómeno del hambre y la inseguridad alimentaria.

Figura 2. Estado de la inseguridad alimentaria severa en América Latina, 2014-2016

Fuente: FAO, FIDA, UNICEF, PMA y OMS (2017).

Meta 2.2: Poner fin a todas las formas de malnutrición

En la región, la tendencia de la desnutrición crónica exhibe un comportamiento a la baja desde 1990 hasta la fecha, desde 24,5%, en 1990 a un 11% en 2016, vale decir 7,9 millones de menores de 5 años han superado la desnutrición crónica en el período referido.

Hoy, sin embargo, aún 5,9 millones de niños se encuentran afectados por la desnutrición crónica.

Figura 3. Evolución de la prevalencia (%) de la desnutrición crónica en América Latina y el Caribe, por subregión

Fuente: Global Health Observatory (GHO) (OMS, en línea).

*: Valores en 2025 son proyectados.

Por otra parte, el sobrepeso infantil afecta al 7% de los niños menores de 5 años en América Latina y el Caribe, cifra superior al promedio mundial.

La preocupación, en este caso, radica en el aumento de los riesgos de enfermedades y otras complicaciones de salud y psicosociales en la niñez y adolescencia.

Además, estas cifras ponen en alerta la probabilidad de que un niño con sobrepeso presente está condición en la adultez y desarrolle enfermedades no transmisibles (ENT), como las enfermedades cardiovasculares, la diabetes o algunos tipos de cáncer.