El aumento de la pobreza amenaza los avances en la lucha contra el hambre

Durante los últimos años, América Latina y el Caribe ha enfrentado un contexto de dificultad económica, que se tradujo en un estancamiento en la reducción de la pobreza y un aumento en la cantidad de personas que se encuentran en esta situación, lo que significa presiones en el acceso a los alimentos y otros bienes básicos.

Una mirada de largo plazo permite evidenciar que el crecimiento sostenido del PIB per cápita se vio acompañado por una importante disminución de la pobreza y de la subalimentación.

No obstante, en los últimos períodos de desaceleración económica también se han podido observar aumentos en la pobreza; así, las últimas estimaciones dan cuenta de 187 millones de personas en situación de pobreza, esto es el 30,7% de la población regional y 62 millones de personas en situación de pobreza extrema, es decir el 10,2% de la población.

Dicho aumento es de gran preocupación, dado que las personas de menores ingresos suelen destinar una mayor proporción de éstos en la adquisición de alimentos, lo que genera riesgos tanto en la cantidad como calidad de los alimentos que la población puede acceder.

Es importante analizar cuáles son las zonas, sectores o personas a los cuales la pobreza afecta de manera sustancial, para así poder focalizar los esfuerzos y las acciones en materia de políticas públicas según las necesidades de la población.

PIB per cápita (en dólares constantes 2010), pobreza y pobreza extrema y subalimentación (%) en ALC 1994-2015

Fuente: Fuente: Elaboración propia con información de CEPALSTAT (CEPAL, en línea), World development indicators (Banco Mundial, en línea) y FAO, FIDA, UNICEF, PMA y OMS (2017).

* Las tasas de prevalencia de subalimentación corresponden a trienios

Evolución de la pobreza y pobreza extrema en América Latina, porcentajes y millones de personas.

Fuente: CEPAL. 2017. Panorama social de América Latina.